SOBRE MÍ

Mi nombre es Eric y este proyecto nació mucho antes de convertirse en un emprendimiento: nació como una pasión de la infancia.
Desde chico me fascinaban las plantas carnívoras. Las veía en documentales y revistas y soñaba con poder tener alguna algún día, aunque en ese momento parecían algo lejano, casi imposible de conseguir.

Ya de adulto, ese sueño empezó a tomar forma cuando encontré mis primeras plantas: una Venus atrapamoscas y una Drosera spatulata en un vivero. A partir de ahí comenzó una colección que fue creciendo de manera natural: primero unas pocas especies, luego más variedades, después semillas, nuevos cultivos, nuevas experiencias. Sin darme cuenta, ya no solo estaba coleccionando: estaba aprendiendo, experimentando y dedicando cada vez más tiempo a comprender este maravilloso mundo vegetal.

Con el tiempo surgió la idea de compartir estas plantas con otras personas que, como yo, se sentían atraídas por su rareza y belleza. Así nació mi primer emprendimiento en CABA, bajo otro nombre, con pocas especies pero con mucha dedicación. Gracias al contacto con colegas y coleccionistas, comencé a intercambiar ejemplares, ampliar la variedad y llegar cada vez a más personas en distintos puntos del país.

Luego de algunos años, por cuestiones de la vida, el proyecto quedó en pausa. Sin embargo, la pasión nunca desapareció. Apenas tuve la oportunidad de volver a dedicarme de lleno a esto, decidí comenzar nuevamente con más experiencia, más conocimiento y una visión mucho más clara. Así nació El Mundo de las Carnívoras, hace ya más de 13 años, con base en San Martín, Buenos Aires.

Desde entonces el crecimiento fue constante: ampliación del espacio de cultivo, construcción de invernaderos, incorporación de nuevas especies, perfeccionamiento de técnicas de propagación y cuidado. Con el tiempo también se sumó la venta por mayor y el abastecimiento a otros viveros, lo que permitió profesionalizar aún más el proyecto.

Cada planta que sale de este vivero es cultivada con respeto por sus tiempos y necesidades. No trabajo con producción masiva forzada: priorizo que cada ejemplar esté sano, bien enraizado y adaptado, para que llegue a tu hogar fuerte y con las mejores condiciones para prosperar.

Para mí, este trabajo no se trata solo de vender plantas. Se trata de educar, acompañar y acercar a más personas a este mundo fascinante. Por eso también participo activamente en ferias, festivales y eventos, y brindo cursos y asesoramiento a quienes quieren iniciarse o profundizar en el cultivo.

Hoy sigo con la misma pasión que cuando tuve mi primera Venus atrapamoscas en las manos, pero con muchos años de experiencia detrás.
Y ese compromiso sigue siendo el mismo: ofrecer plantas únicas, sanas y cultivadas con dedicación real, para que más personas puedan descubrir y disfrutar la magia del mundo vegetal..

Carrito de compras
Scroll al inicio